El hermoso vídeo de un niño de 2 años con síndrome de down cantando junto a su hermana.

Lydia es una niña de doce años que conmovió a las redes sociales al tocar la guitarra y cantar junto a su hermano Bo de dos años, quien tiene Síndrome de Down.

La madre de los pequeños compartió el video donde se les ve cantar “You are my sunshine” (tu eres mi sol) en el piso de su casa y a veces ella guarda silencio cuando llegan las palabras que Bo aprendió gracias a la música.

“Mi hija Lydia estaba cuidando a Bo mientras yo tomaba una ducha. Salgo y me encuentro con esto. Si ella no tuviera una guitarra, no sé si ella sabría cómo cuidarlo. Esta es la forma en cómo siempre lo hace.

Es la prueba de que la terapia con música funciona. Bo tiene 25 meses y tiene un vocabulario de 12 palabras. Cada palabra que ha aprendido ha sido a través de la música y el canto”, comenta la madre en el mensaje con el que acompaña el vídeo.

Lo más parecido a un parto vaginal: así asoma la cabeza del bebé en una ‘cesárea humanizada o respetada’ (vídeo)

De qué trata la cesárea humanizada o respetada

Cada parto es un momento único e irrepetible: mamá y bebé finalmente tienen la oportunidad de entrar en contacto, piel con piel. De reconocerse después de tantos meses de espera. ¿Te van a realizar una cesárea? Eso no tiene porqué romper el encanto del primer encuentro.

Si hasta hace algunos años a las madres, que eran sometidas a una cirugía para dar a luz, las separaban de sus hijos; hoy las cosas han cambiado gracias a la cesárea humanizada que respeta el derecho que asiste a ambos de estar juntos.

Toda mujer ansía disfrutar de la maternidad desde el momento del alumbramiento. Y es lo que se permite en los centros hospitalarios donde se ha humanizado este procedimiento quirúrgico para asegurar el bienestar tanto de la parturienta como del neonato que podrá ser amamantado durante la primera media hora después de su nacimiento.

Si te vas a someter a una cesárea, y si no te impresiona ver tu vientre abierto; puedes pedir que la cortina no sea un impedimento para ver el nacimiento a fin de que disfrutes ese momento inolvidable. Solicita estar menos sedada: a muchas mamás que les muestran a sus hijos, en la sala de parto, luego no lo recuerdan por los efectos de la anestesia.

Debes tener un brazo libre de la vía venosa para que puedas abrazar a tu hijito (que te lo pongan sobre el pecho cerca de tu corazón), así se sentirá protegido. Esta novedosa práctica ya se pone en marcha en muchos países, desde hace varios años. Ejemplo de ello es el programa de cesáreas humanizadas que, desde 2016, puso en marcha el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, en Madrid.

Actualmente, cientos de mujeres son sometidas a cesáreas para tener a sus bebés. Lamentablemente, todavía en esta época, muchas madres son separadas de sus hijos tras el alumbramiento.

Es importante que mamá no esté sola en la cesárea

Lo ideal es que papá presencie la llegada de su hijo a este mundo; pero, de no ser posible, se debe permitir que una persona allegada a la familia acompañe a mamá para que no se sienta sola. Esto contribuye a que baje su nivel de estrés.

Está demostrado que las mujeres sometidas a cesárea son más propensas a sufrir depresión posparto. El contacto piel a piel, antes de llevarse al neonato para limpiarlo y revisarlo, regula su temperatura y el ritmo cardíaco del bebé que deja de llorar al escuchar la voz de mamá quien también se sentirá feliz y tranquila.

Muchas veces, por las condiciones físicas de la madre, el médico determinará si la cesárea es inminente. En vista de que se trata de una cesárea programada, todo lo concerniente al parto se puede organizar mejor. Si, inesperadamente, el obstetra anuncia la cirugía, y no hay tiempo para preparar lo concerniente a una cesárea humanizada, sí se puede conseguir que el nacimiento sea mucho más amable.

Un derecho que otorga la ley

En España, hay una red de mujeres y profesionales que han puesto al alcance de las madres material audiovisual y artículos científicos de actualidad. Se trata de la Asociación de Usuarias y Profesionales de Servicios de Salud Materno Infantil El Parto es Nuestro. Su objetivo es brindar apoyo psicológico y legal a las mujeres que han sufrido cesáreas y partos traumáticos.

A qué tienes derecho:

A conocer toda la información acerca de la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias.

Las intervenciones deben ser aceptadas por la parturienta, la ausencia de consentimiento informado es en sí un daño moral indemnizable. Se trata del derecho a decidir sobre la propia salud y el propio cuerpo.

El derecho a elegir el tipo de atención que desean las mujeres puede plasmarse en un documento conocido como Plan de Parto, que se presenta al hospital con antelación para su incorporación al historial médico.

Aunque la presencia de un acompañante, durante la dilatación y el parto, no figura en la carta de derechos de los pacientes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) contempla esta posibilidad en aras del bienestar psicológico de la madre (reconocido en la Conferencia de Pekín).

Tus derechos, y los de tu bebé, están contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la reciente Ley básica reguladora de la autonomía del paciente (LBRAP) que te otorga derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

Finalmente, en la Carta de los derechos del niño, redactada por el Parlamento Europeo (1986), se establece el derecho del niño a permanecer acompañado por sus padres el máximo tiempo posible.

Prepárate para conocer a tu bebito rápidamente, sin duda será el momento más especial de tu vida.

 

Así se mueven los bebés en el vientre (vídeo e información completa)

Pequeños golpes, pataditas y estiramientos son una señal de la vitalidad del bebé, pero también son una forma de ponerse en contacto contigo. Respondemos a tus dudas sobre los movimientos del feto en la barriga.

Tras los primeros meses de espera, por fin, la mamá puede sentir la presencia del pequeño que se mueve dentro de ella. Las volteretas del bebé son una señal de su bienestar, pero no hay que preocuparse si a veces parece estar más tranquilo que de costumbre: la percepción de sus movimientos está condicionada por muchos factores, como las actividades diarias y los ritmos de trabajo, a veces demasiado intensos, de la mamá. A veces, es suficiente con relajarse un momento para notar al pequeño.

¿En qué semana el feto empieza a “nadar” en la barriga?
Ya a partir del final del primer trimestre de embarazo, pero todavía es demasiado pequeño para que la mamá pueda notarlo. Sus movimientos son llamados “craneocaudales”, porque implican todo el cuerpo, de una punta a otra, y se parecen a los de los peces.

Sólo a partir de la semana 15, los movimientos evolucionan y el bebé empieza a mover las extremidades de forma simétrica: es una especie de entrenamiento para la futura capacidad locomotora. Alrededor de la semana 16 ó 17 de embarazo, el pequeño aprende a succionar y empieza a llevarse las manos a la boca, y, en la semana 19, empieza a empujar los pies contra la pared uterina, como un buzo cuando toca el fondo de una piscina.

En la época siguiente, ya gira la cabeza y arquea la espalda, dos habilidades que le resultarán útiles durante la salida por el canal de parto.

¿Cuándo empieza la mamá a notar al bebé?
Normalmente, de la semana 16 a la 18 de embarazo, pero no existe una fecha precisa, igual para todas las futuras madres. Algunas mamás notan algo ya a partir de la semana 13, otras, mucho más tarde, incluso al final del quinto mes. En esta fase, la sensación más común es como la de un movimiento de alas, casi como si tuviéramos mariposas en el estómago.

¿Por qué algunas mujeres lo notan antes y otras después?
La percepción de los primeros movimientos está condicionada por el ritmo de vida de la mujer y por la posibilidad de tener tiempo para escucharse. Quienes tienen una vida muy activa, tienen menos tiempo para relajarse. A veces, además, el estrés comporta una contracción del músculo uterino, y esto hace que sea más difícil percibir al bebé.

También ocurre que las mujeres que quieren hacerse una amniocentesis empiecen a sentir al bebé sólo después del examen: es un mecanismo natural de defensa psicológica de la futura mamá, que no quiere notar al bebé hasta estar segura de sus condiciones de salud.

Normalmente, las mujeres que están en su segundo embarazo notan antes los movimientos del bebé que las madres primerizas. El motivo es muy sencillo: saben qué les espera y no se confunden fácilmente.

¿Es importante que la mamá cuente las volteretas?
Los movimientos del feto son una señal de su estado de bienestar. En el pasado, eran el único indicio que la mamá tenía a su disposición para saber si el embarazo avanzaba bien. Hoy, existen las ecografías y otros controles más o menos invasivos. A veces, al final del embarazo, el médico pide a la mujer que cuente las volteretas que hace el feto durante un día o durante un período de tiempo más breve. Pero el control no debe convertirse en causa de ansiedad.

¿Cómo hay que actuar, entonces?
El control no debe interpretarse de forma rígida, porque no hay un número establecido de movimientos a esperar.

Lo que se sugiere a las futuras mamás es que estén tranquilas, observen sin preocupación la evolución del bebé y, basándose en la experiencia que han adquirido durante los meses, averigüen si el bebé se porta de forma normal o distinta. A veces, es la ansiedad de la mamá lo que bloquea la percepción, y es suficiente con relajarse y acariciar delicadamente la barriga para que el niño vuelva a hacerse notar.

Ya durante el embarazo, hay niños más inquietos y otros más tranquilos….
Es cierto, ya antes de nacer cada bebé tiene su carácter. A través de la percepción de sus movimientos, la mamá aprende a conocer el carácter de su hijo y a entrar en sintonía con él.

La extensión de los gestos cambia con el paso del tiempo. Al final del embarazo, hacia el mes 8 y 9, el feto dispone de menos espacio, sobre todo si se trata del primer embarazo, y no consigue dar vueltas como hacía antes. Se limita a estirar y a flexionar las extremidades, a arquear la espalda y a girar la cabeza.

Durante el último trimestre, la distribución de los movimientos durante el día cambia: el ritmo del sueño del bebé, que antes coincidía con el de la mamá, ahora se vuelve independiente. En otras palabras, puede ocurrir que el niño duerma cuando la mamá está despierta y viceversa.

A veces, entonces, la mamá no nota al bebé durante horas sólo porque está dormido, y es posible que por la noche el pequeño la despierte porque está muy activo. La independencia del ritmo del sueño del niño de la secuencia día-noche continuará en los primeros meses de vida. Después, poco a poco, su organismo se adaptará, al alternarse la luz y la oscuridad, y en función de los estímulos ambientales y afectivos que reciba.

¿Cuándo ponerle aretes a tu bebita?

Muchos dirán que la mejor edad para perforar las orejas es cuando están recién nacidas, pero….. Perforarle los lóbulos de las orejas de la recién nacida en el hospital es algo hasta habitual en la mayoría de los países. Pero en Estados Unidos, es diferente. Entonces, ¿Cuándo ponerle aretes?

Cuándo ponerle aretes a tu bebita
La decisión de poner aretes a una bebé dependerá de la cultura y del tipo de crianza. En las culturas latinas resulta familiar que desde pequeñas las niñas usen zarcillos en las orejas y, pese a esa costumbre, también hay padres que deciden esperar antes de hacer las perforaciones para colocar pendientes en sus hijas.

Hay quienes aconsejan que las perforaciones se hagan en el hospital al recién nacer, pues el procedimiento será indoloro para la bebé y con medidas básicas de higiene evitarás posibles infecciones. Hay pediatras que recomiendan esperar a las primeras vacunas y así reducir el riesgo de infección.

No es necesario que un médico haga las perforaciones, bastará con elegir un lugar profesional que guarde todas las medidas necesarias de higiene. Lo aconsejable es acudir al consultorio del pediatra o a una clínica para realizar el procedimiento y utilizar una crema anestésica para que no le duela tanto. Los aretes deben ser de oro de 18 quilates, ya que por la nobleza de este metal se reducirá el riesgo de infecciones o irritación en la piel sensible del bebé.

En cambio, materiales como el níquel suelen producir sarpullido e inflamación.
Una vez que tu bebé tenga sus aretes, debes limpiar la zona con alcohol todos los días para que no se infecte el lóbulo de la oreja. Además, recuerda girar el arete para que no se pegue a la piel. Llama al pediatra de inmediato si notas que la zona está muy inflamada, roja, caliente o con pus.

Antes de colocarlos, también piensa en la comodidad de tu bebé. Tú misma, ¿Cómo usas los aretes?

¿Los usas todo el tiempo o te los quitas para dormir? ¿Cuándo te resultan más incómodos? Considera que si vas a dar pecho, los aretes suelen ser molestos para la bebé, pues durante la toma, que al principio podrá durar hasta 40 minutos, reposará su oreja sobre tu antebrazo. La figura del arete es otro factor a considerar, porque hay modelos especialmente engorrosos que se enredan en la ropa tejida de la mamá.

Las consecuencias de dejar llorar al bebé

Dejar llorar al bebé  tiene efectos negativos en su salud mental y física.
Darcía Narváez, Doctora en Psicología por la Universidad Minnesota y profesora asociada de Psicología de la Universidad de Notre Dame, afirma que atender las necesidades del bebé cada vez que llora hace al niño más seguro e independiente en su vida adulta.

Narváez cuya línea de investigación es la educación moral y es experta en estudiar la relación del cuidado parental y el desempeño moral de los niños, plantea que los métodos conductistas o tradicionales empleados para “educar” al niño a que duerma toda la noche han pasado de moda y se ha encontrado que ocasionan grandes problemas físicos y psicológicos en la vida adulta.Con la neurociencia, afirma Narváez; sabemos que dejar llorar al bebé  genera adultos más ansiosos, menos saludables, con menos capacidad de adaptación y menos cooperativos, características que son heredables, que pasan de generación en generación.

La postura conductista utilizada por pediatras, psicólogos y padres tradicionales pretendía educar a los niños de manera independiente y madura, sin embargo; se ha comprobado científicamente que no satisfacer las necesidades del bebé en el momento adecuado, acarrea más dependencia en un futuro.Los expertos afirman que satisfacer las necesidades de los bebés, atender sus demandas, estar ahí en el momento preciso, conduce a mayor independencia a mediano y largo plazo. Estudios antropológicos han reportado que los niños criados por padres o cuidadores que atendían sus demandas en tiempo y forma se mostraban más seguros y confiados.

Los niños a los que no se les atienden sus demandas, suelen crecer mostrando pocas habilidades sociales y en algunos casos no piden mucha atención ni ayuda, mostrando conductas depresivas, sin embargo; es más probable que sean llorones, infelices, agresivos y demandantes, ya que han aprendido a gritar y llorar para ser atendidos.

Por el contrario, los niños que son atendidos antes de mostrar molestia o llanto, es más probable que sean independientes, que aprendan a reaccionar de manera menos ansiosa. La evidencia empírica indica que los niños crecen cuando son cargados y que su cuerpo se “desregula” cuando son físicamente separados de sus cuidadores.

Existen muchos efectos a largo plazo de “dejar llorar” al bebé: los estudios indican que mueren neuronas cuando el bebé se estresa ya que se libera una hormona tóxica llamada cortisol, esta hormona daña las células del cerebro, entonces; el estrés que experimenta el bebé al llorar insistentemente para que atiendan sus demandas, tiene un efecto negativo en su salud. Esa reacción desordenada puede mostrarse como patrón durante toda la vida porque no sólo se afecta el cerebro, también el nervio vago que controla el funcionamiento de muchos sistemas, como el digestivo, tiene alteraciones. En consecuencia, el estrés que provoca el llanto del bebé le puede producir a largo plazo el síndrome del intestino irritable.

Son múltiples los efectos negativos de dejar llorar al bebé, si tiene dudas acerca de cómo enseñar hábitos y generar seguridad y autorregulación en sus hijos, es conveniente que consulte a un experto en psicología del desarrollo, los tiempos cambian y las prácticas también.

Unas niñas confunden a un cajero con Maui de la película Moana

Resulta inexplicable cómo el poderoso y mágico Maui, de la película ‘Moana’ de Disney terminó en el supermercado, lo cierto es que Ryley y Rylyn, hermanitas de 8 y 5 años, lo encontraron, y para su felicidad más pura las invitó a que escucharan su típico grito: “yiiiih hooo”.La madre las animó un poco, a decir verdad, porque ellas, a pesar de estar convencidas de que se trataba de Maui, no se atrevían a decirlo en voz alta, hasta que el amable cajero, William, las invitó a su lado.

En 2016 Disney lanzó su película Moana: un mar de aventuras, escenificada en Hawai, con todo el colorido, la trama y las canciones esplendidas de la productora, para deleite de chicos y grandes.

Fue un instante de película, que sin duda guardarán por siempre en sus memorias infantiles, y tal vez pase lo mismo con los más de 2 millones de personas que han disfrutado con el tierno y auténtico video.

Niño o niña, en qué semana puedes saberlo?

Hoy en día para poder lograr conocer, cuál será el sexo de un bebé existen muchos y variados métodos, que con el pasar del tiempo se van innovando hasta obtener en su proximidad un 90% de certeza en el veredicto acerca de si será niño o niña que varía dependiendo a su lapso de desarrollo.

Esta inquietud nace a gusto de los padres, que desean saber cómo interactuar en temas de decoración, vestimenta, remodelación de espacios e inclusive regalos de maternidad, así como también, en los sueños y metas de los padres, en cómo educarlos y cuáles serán sus puntos fuertes a lo largo de sus vidas.Métodos para conocer el sexo de tu bebé
Existen métodos que aún perpetúan en el miedo e ignorancia (ya que son poco aplicados) de los padres y familiares, así como también del equipo médico debido a lo invasivo y “peligroso” como lo puede ser en algunos casos para el feto, además de los elevados costos clínicos que son realmente significativos y excluyen a presupuesto ajustado o ahorros limitados en el transcurso de los nueve meses de gestación por el cual cursan los padres.

A partir de las primeras 8 semanas
El feto contando con 8 semanas de gestación, ya puede mostrar resultados sobre cuál será el género que desarrollará a través de un examen de sangre. Este es un método poco utilizado por madres actualmente, ya que no proporciona un resultado correcto o muy detallado a lo largo del desarrollo restante del bebé, es decir podría cambiar de un día a otro.También con 8 semanas hasta las 10º semana, la madre puede consultar el sexo del neonato a través de un examen de orina, un método bastante ignorando cabe agregar ya que el resultado puede verse fácilmente modificado por algún agente o contaminación hormonal, pero también encabeza las listas de métodos para descubrir el género del pequeño.

Contando con 13 semanas de embarazo.
Comenzando con los primeros días de las 13 semanas, ya los padres y familiares del próximo neonato pueden ir a consulta para realizar un ultrasonido. que es el método más popular que con los años se promociona y moderniza hasta dar un resultado prácticamente exacto, con fotografías del feto hasta en 3D.

Aunque esto también puede verse afectado sea por la posición del bebé en el vientre, y si el alcance máximo de la pericia del equipo pueda lograr visualizar el sexo del bebé.

¿Con cuántas semanas es certero realizarse una prueba?
Contando ya con 16 semanas, es aún mayor la posibilidad de saber con exactitud el género desarrollado del bebé. Nuevamente resaltando que la posición de este colabore con la visión dada al médico especialista. Pero con exactitud y lo más recomendable es a las 20 semanas de embarazo.

Aun así, con todos estos métodos, es común escuchar como las abuelas, u otras mujeres aplican sus propios métodos, mal llamados “caseros”, para averiguar el sexo del bebé que en su mayoría apuestan más a la suerte y probabilidad, más no en resultados exactos que pueden colocar en riesgo la salud del bebé y de la madre, así como también todo el tiempo de gestación.

10 grandes diferencias entre el parto natural y una cesárea

Muchas mujeres se preguntan si deben optar por un parto natural o por una cesárea para el nacimiento de su bebé. Aunque un parto natural suele ser más seguro para la mamá y para el bebé, existen casos en que es necesario que el bebé nazca por cesárea.

Tanto con el parto natural como con el parto por cesárea, el objetivo de ambas intervenciones es conseguir dar a luz a una nueva vida, sin embargo, presentan importantes diferencias en su desarrollo.

El parto natural es un procedimiento médico que consta de tres etapas. La primera etapa del parto natural es denominada de dilatación. En ella el cuello del útero debe dilatarse al menos 10 centímetros para que se inicie la segunda fase.

En estos momentos, comienzan las contracciones, momento del parto natural en el que la mujer y los médicos deben lograr aplicar una presión que ayude al bebé a salir por el cuello del útero de la madre.

La última fase es denominada alumbramiento, se trata del momento en el que se expulsa la placenta del cuerpo materno, junto con las membranas que forman la bolsa de líquido amniótico.

El parto por cesárea, sin embargo, es una intervención quirúrgica mediante la que se intenta extraer al bebé por el abdomen de la mujer, tras comprobar complicaciones para el desarrollo normal de un parto natural.

En el parto por cesárea se procede cortando capas de tejido hasta llegar al útero, para posteriormente extraer al bebé y la placenta. Es un proceso actualmente sin apenas más riesgos que los de cualquier intervención rutinaria, sin embargo sí conlleva un mayor sangrado en la operación, así como una rehabilitación más costosa que en el parto natural.

10 grandes diferencias entre el parto vaginal y la cesárea

-Las cesáreas por lo general son programas, mientras que el parto natural no se sabe cuando ocurrirá.

– En cuanto al dolor. Con la operación quirúrgica, a diferencia del parto vaginal, la dilatación no se produce y el dolor no está presente. En general, se efectúa con anestesia espinal, que, en pocos minutos, provoca un bloqueo tanto sensorial como motor de la zona que va desde 10 cm por encima del ombligo a las extremidades inferiores, si bien permite mantenerse despierta.

El efecto de la anestesia dura entre una hora y una hora y media, y es necesario introducir a la mamá un catéter vesical, porque no se advierte el estímulo de la orina. En las 24-48 horas posteriores, el dolor todavía se controla con analgésicos y antiinflamatorios por vía endovenosa.

-La cesárea es una cirugía, mientras que el parto vaginal es un proceso natural.

-La cesárea tiene un tiempo estimado, mientras que el parto vaginal puede durar 14 horas o más.

-Con una cesárea la recuperación es más lenta que el parto vaginal.

– El tipo de experiencia. En el quirófano, la mamá no puede hacer otra cosa que delegar el nacimiento en el personal sanitario, lo cual no sucede en un parto vaginal. A diferencia de otros tiempos, cuando se administraba anestesia general, hoy en día, se puede asistir al nacimiento y ver al bebé nada más nacer (a veces, incluso la presencia del papá es posible, si el hospital o la clínica lo permiten).

Sin embargo, (en algunos hospitales no le dan al bebé en brazos a la madre hasta que se regresa a la habitación en planta. Una experiencia que, si no se había previsto o solicitado, puede dejar en la mamá una sensación de “inconclusión”.

– La experiencia por parte del bebé. Ver la luz en un quirófano es como despertarse de repente. El paso del templado y oscuro líquido amniótico al frío y a la luz quirúrgica se produce de forma brusca, y la adaptación a la vida extrauterina es más traumática con la cesárea, tanto que se ha comprobado que el nacimiento sin trabajo de parto expone a un riesgo de estrés respiratorio tres veces superior respecto a los bebés que nacen por parto vaginal (porque los pulmones se preparan para respirar al pasar por el canal del parto).

– La recuperación. La cesárea no provoca lesiones en el periné, cosa que sí puede suceder en un parto vaginal, pero comporta una cicatriz de 10-12 cm por encima del pubis, justo debajo de la línea del biquini.

Para extraer al niño, el ginecólogo procede cortando la piel; a continuación, las franjas musculares y, por último, el útero. Se trata de una intervención quirúrgica en toda regla, a la que le sigue lo que debe considerarse una convalecencia a todos los efectos. Durante varios días, la herida “tira” y duele, sobre todo, a la hora de agacharse y levantarse, además de la consiguiente pérdida de tono de los abdominales.

– La lactancia. Con la cesárea, a diferencia del parto vaginal, el recién nacido se suele confiar al papá, pues la mamá debe terminar la intervención y verá al niño al regresar a la habitación. Todavía se encuentra bajo el efecto de la anestesia espinal y de los demás fármacos (antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos), tiene la vía en el brazo y la sonda para hacer pipí.

Además, no puede comer en varias horas y no disfruta del efecto beneficioso de las endorfinas naturales y del resto de hormonas activadas por la dilatación. Por lo tanto, no se trata de la mejor forma de iniciar la lactancia, pero es importante que tenga al bebé a su lado (rooming in) y que reciba ayuda por parte de la familia y de las matronas para ponerle al pecho lo antes posible.

¿Cuál es la mejor estación para dar a luz?

La naturaleza tiene sus propios tiempos y encargar un bebé no es un trámite que se pueda programar con la misma exactitud que sacar un turno para una visa, una cita con el médico de cabecera para el chequeo anual o las próximas vacaciones de verano.

A veces se demora más, a veces menos, y otras veces la noticia llega cuando no estaba en los planes. De manera que es muy difícil planear con exactitud la fecha para que el niño nazca en la estación que uno, a prior,i puede considerar ideal o mejor.

Se habla de “temporada ideal” o “linda época” para nacimiento, sobre todo pensando en los últimos meses del embarazo y los primeros meses del bebé.
Yo creo que todas las épocas del año tienen sus ventajas y desventajas.

Para muchos la mejor época es la primavera, por su clima benigno que no es demasiado caluroso para portar grandes panzas y es más apto para paseos con el pequeño recién nacido. Otras madres prefieren dar a luz durante el invierno, por el tiempo que tienen para recuperar la silueta antes del siguiente verano.

Hay otras madres para quienes lo mejor es que nazca en épocas similares a sus hermanos, así pueden usar la misma ropa.

Mi bebé nacerá, según las estimaciones, en noviembre. Aquí en Argentina eso es promediando la primavera, antes de que comience el verano y los calores de diciembre.

Las ventajas que puedo enumerar son:

No pasar por ninguna etapa del embarazo en pleno verano de manera que el calor extremo no agrava los síntomas y molestias del embarazo. Me enteré en marzo y el niño nace en noviembre.

El bebé va a nacer en un mes que se supone cálido, ideal para los primeros paseos.

El embarazo transcurrió entero durante el mismo año, lo que creo que lo hace sentir más corto.

Las desventajas:
La fecha es bastante cercana a fin de año, lo que supone una serie de reuniones familiares y eventos a los cuales tengo que ver como acomodarme con un niño recién nacido.

El verano está casi encima después del nacimiento, prácticamente no da tiempo a recomponer y recuperar la figura.

Los primeros meses del bebé van a ser en los meses de más calor, lo que puede generarle molestias adicionales y también nos va a dejar fuera de muchos planes al sol y al aire libre, con los que tanto disfruto.

Será lo que tenga que ser…Un hijo es bienvenido en cualquier momento del año, así se decida a nacer un 1° de enero cuando cueste encontrar hasta a los médicos, o en medio de una voraz tormenta de nieve.

Mujer deja a su bebé en el auto para irse a desayunar con sus “amigas”

A través de un video, se denunció que una mujer dejó a su bebé dentro de un automóvil mientras desayunaba con sus amigas, por lo que en redes sociales fue bautizada como la #MadreDelAño. de forma sarcástica!

El incidente habría ocurrido el jueves 22 de marzo, en el estacionamiento de un centro comercial que está en el camino real a San Andrés Cholula, en Puebla.

En el video se puede ver cómo un franelero del lugar colocó una publicidad sobre el toldo de dos autos para que hiciera sombra a la menor, quien lloraba dentro de la unidad.

Luego de buscarla, se muestra que la madre llega rápidamente al automóvil Volkswagen Jetta, placas TZC-82-17, para sacar a la bebé, mientras que testigos que se encontraban alrededor le reclaman la acción. “Se ve cómo está llorando el bebé”, le dicen a la mujer, quien se dedicó a cargar al bebé y a pedir perdón.

Los insultos continuaron y quien grababa remató diciendo “ve, pobre bebé, el color que trae, anda morada. Carga a tu hija, llévatela. Madre del año”.