Este remedio remueve el moco de tus pulmones en una noche y cura una fuerte tos

La tos crónica es una de las experiencias más incómodas, dolorosas y desagradables del mundo. Aparte del hecho de que tu respiración está alterada, no puedes pasar la noche sin despertarte varias veces.

A medida que envejeces, la tos no es tan frecuente, ya que los niños con sistemas inmunes frágiles están más expuestos a ella.

Cuando nos sentimos mal y tosemos como locos, vamos al médico quien nos receta un jarabe para la tos, y eso es todo.

Me pregunto por qué nadie se pregunta si hay otra forma de tratar la tos.

Los jarabes en realidad pueden causar más problemas, ya que causan dolores de cabeza, migrañas e insomnio. Esta conclusión se basa en el hecho de que el jarabe contiene los dos compuestos más relevantes: dextrometorfano y codeína.

De todos modos, no es nuestra misión perseguir a la industria farmacéutica, pero podemos enseñarte cómo puedes prevenir la tos en el hogar con mayor facilidad. Sigue leyendo.

Receta con envoltorio de jengibre

Ingredientes:

  • 1 cucharada de jengibre fresco o polvo de jengibre
  • Miel pura
  • Aceite de oliva
  • Harina
  • Servilletas
  • Cinta adhesiva
  • Gasa

Método:

Lo primero es lo primero: mezclar la miel y la harina. A continuación, agrega el aceite de oliva acompañado del jengibre. Mezclalo bien. Coloca la mezcla en una servilleta y cúbrelo y séllalo con una gasa.

Al final, colócalo sobre el pecho desnudo y asegúralo con cinta adhesiva.

Si esto es para uno de tus hijos, mantén la venda por 3 horas antes de ir a dormir. En cuanto a los adultos, pueden pasar toda la noche con este. El jengibre activa el sistema endocrino, lo que significa más sudoración.

Aunque el jengibre no es dañino para nadie, los niños deben ser tratados con precaución ya que podrían tener una piel sensible.

Experiencia de Rachel Lim

Rachel es una madre cuyo hijo necesitaba este tratamiento, así que lo hizo y fue efectivo. En su caso, ella decidió usar papel de aluminio en lugar de gasa. Además, ella agregó aceite de coco en lugar de aceite de oliva.

Según explicó, su hijo usó el parche por la noche, 2-3 horas antes de acostarse. Lo que es aún más sorprendente, ¡el remedio funcionó en las primeras 4 horas! ¡Qué potencia!

12 películas animadas de Pixar que tienen un profundo significado psicológico

Las películas animadas son una verdadera escuela de vida. En las tramas más sencillas los creadores logran ocultar los mensajes profundos y lecciones invaluables.

En nuestro sitio decidimos volver a ver las películas de Pixar y nos sorprendieron las conclusiones profundas que se pueden sacar de ellas.

La heroína principal de la película es la pececita Dory, la cual tiene problemas de memoria. Sueña con encontrar a su familia, pero su condición hace que no sea una tarea tan sencilla. Con esta caricatura le puedes enseñar a tu hijo lo importante que es aceptar a los demás tal y como son.

Esta película no solo habla de la amistad de un niño pequeño y un dinosaurio grande, sino también del mundo donde ganó la naturaleza, no la civilización. Mientras los niños disfrutan de una trama dinámica y personajes memorables, los adultos piensan en el miedo que tuvo que superar el dinosaurio Arlo, y acerca del poder de la verdadera amistad que le ayudó a hacerlo.

 Es una de las películas más fuertes del estudio Pixar, la cual, por cierto, fue aprobada por psicoterapeutas. La heroína principal de “Intensa-Mente” es la niña Riley, que busca superar sus emociones (alegría, tristeza, miedo, ira y disgusto). Este ejemplo te puede ayudar a enseñarle a tu hijo que sentir todo tipo de emociones es bueno, pero somos nosotros quienes podemos controlarlas.

“Valiente” nos recuerda que nadie está obligado a comportarse de acuerdo con los estereotipos. Observando la relación de la valiente Mérida y su madre, quien ya había planeado el futuro de su hija, nos damos cuenta de que las niñas no necesariamente deben ser unas princesitas si les encantan las aventuras.

Es una historia triste y conmovedora acerca de la vejez. Carl con nostalgia recuerda a su esposa y las aventuras de las que soñaban juntos. El encuentro con el boyscout alegre convence a Carl de que nunca es tarde para emprender un viaje y en cualquier edad necesitamos vivir un sueño.

Esta película no solo habla de sentimientos profundos sino también de una gran responsabilidad que tiene la humanidad. “WALL-E” nos enseña a cuidar el planeta ahora, enseñándonos un futuro terrible que nos espera si pensamos que los recursos de la Tierra son ilimitados.

La ratita Remy sueña con ser un gran chef y el hecho de que nadie crea en él no le impide buscar cómo realizarlo. “Ratatoille” enseña que tu procedencia y los estereotipos, relacionados con ella, no significan nada si eres lo suficientemente valiente para dedicarte a lo que te apasiona.

El Rayo McQueen es un típico ganador que confía en sí mismo, él tuvo que entender que no debes subestimar al equipo de profesionales, compañeros, maestros, amigos y aficionados que le ayudaron a alcanzar la meta primero.

Los personajes principales de esta película son una familia que quiere parecer normal. Sin embargo, cuando ocultan sus súper poderes, se sienten mal. La moraleja de la historia es que nuestros talentos y habilidades son una parte inseparable de la personalidad y si los rechazamos, nos rechazamos a nosotros mismos.

Marlín busca proteger a su hijo Nemo de todo el mundo, pero los cuidados exagerados del papá solo le hacen daño. Hay que entender que los niños no necesitan que les prohíban algo, sino que les enseñen y les ayuden a explorar la realidad.

La tarea de los monstruos de esta película de Pixar es espantar a cada niño. Sin embargo, el miedo es la peor arma que no puede dar lugar a una sociedad próspera. Los personajes tendrán que entender que el respeto y la amabilidad son mucho más poderosos que el miedo.

Y finalmente un pequeño extra.

-Empleados de Pixar:”¿Podemos volver a casa después de 16 horas de trabajo?”

-Pixar: “No, quiero ver todas las fibras de esta camiseta.”

10 niños que fueron más ingeniosos que sus profesores al contestar sus exámenes

Si podemos describir a los niños de alguna forma es como creativos. Ellos tienen ciertas habilidades que, al parecer, los adultos ocultamos hace mucho y las usan todo el tiempo para hacernos reír. Desde crear temibles monstruos solo con su imaginación hasta dar respuestas ingeniosas a preguntas no tan claras en los exámenes, justo como las que te mostramos ahora:

1. Una persona muy fantasiosa…

nuevo-doc-4_12. Este chico debería ser filósofo (o al menos tiene sentido común)

nuevo-doc-15_1-iloveimg-resized3. Alguien ha estudiado la psiquis femenina…

nuevo-doc-5_14. Esto se llama tener inteligencia visual:

nuevo-doc-16_1-iloveimg-resized5. ¡Una persona muy sabia!

nuevo-doc-7_16. Parece que este niño no es fan de la música

nuevo-doc-8_17. Un chico muy romántico

nuevo-doc-11_18. Una persona algo extremista

nuevo-doc-12_19. La analogía de un estudiante…

nuevo-doc-14_110. Todo un optimista…

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¿Y tú?

¿Eras así de ingenioso, brillante y creativo cuando pequeño?

Un artista dibuja ilustraciones familiares que muestran lo que es la verdadera felicidad

Estamos felices porque estamos juntos …

Porque nos cuidamos uno al otro….

Hacemos que los sueños se vuelvan realidad….

Recibimos los besos y abrazos más cariñosos…

La felicidad es cuando puedes conciliar el sueño junto a las personas que amas…

Tenemos muchos planes para el futuro…

Cuando nos convertimos en padres…Aprendemos a perfeccionar nuestro modo de dormir…

 Nos divertimos mucho en familia.

La familia nos enseña que la felicidad se encuentra en las pequeñas cosas.

Papá siempre será tu sostén sin importar los problemas que tengas…

Porque tenemos el mejor equipo de soporte de todos los tiempos!

Aprendemos a compartir…

Compartimos nuestras experiencias!

La carta del profesor jubilado es aplaudida por muchas personas ¿Estás de acuerdo?

La mayoría de las personas tiene una opinión sobre el sistema escolar y la educación de los niños.

Un profesor jubilado escribió esta carta al periódico para por fin decir su opinión.

¡Te invitamos a leerla y déjanos saber si estás de acuerdo o no!

Esto fue lo que escribió el profesor:

Como maestro jubilado, estoy cansado de todas las personas que no saben nada sobre las escuelas públicas, y que no han estado en un salón recientemente, o que creen que pueden arreglar nuestro sistema educativo.

¡Los maestros no son el problema! Son los padres los que son el problema. Ni le enseñan a los niños buenos modales ni les enseñan lo que es el respeto – los niños ni siquiera tienen un conocimiento general de cómo llevarse bien con otras personas.

Los niños vienen a la escuela con zapatos que cuestan más que la ropa del maestro – al mismo tiempo que ni siquiera tienen papel o lápiz para la clase.

Cuando uno habla de colegios que han “fallado”, miren a los padres y a los niños. ¿Los padres van a las reuniones de padres? ¿Hablan regularmente con los profesores? ¿Se aseguran de que los niños estén preparados y tengan el equipo necesario? ¿Se aseguran de que los niños hagan su tarea? ¿Tienen un número de teléfono que funciona?

¿Los estudiantes toman notas en clase? ¿Hacen sus deberes? ¿Escuchan en las lecciones o el alumno es uno de los que molesta y destruye a los demás?

Cuando hayas mirado estos factores entiendes que no son las escuelas las que han fracasado, sino los padres.

Los maestros no pueden hacer tanto su trabajo como el de los padres.

¡Hasta que los padres no hagan su trabajo no va a mejorar!

Facebook

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¿Estás siendo un padre tóxico? Presta atención a estas 9 señales

Ningún padre quiere dañar intencionalmente a su hijo. Sin embargo, ciertos comportamientos o actitudes que parecen bien intencionadas pueden herir los sentimientos y la susceptibilidad de un niño, repercutiendo negativamente en su conducta y desarrollo emocional. Ninguno de nosotros queremos ser un padre tóxico, por ello, es importante prestar atención a ciertas actitudes para evitarlas a tiempo.

De acuerdo al especialista certificado en matrimonio y familia, Kingsley Grant, ser un padre tóxico refiere a conductas que se transmiten a los niños que podrían potencialmente causarles daño directo o indirecto. Los niños son un reflejo de nuestras propias acciones, y cualquier error puede hacer que ellos de alguna manera, también lo cometan a futuro. Somos los padres quienes más influimos en la vida de nuestros hijos, por lo que si queremos criar hijos emocionalmente sanos y autónomos, debemos escuchar a los especialistas.

La crianza tóxica

Las manifestaciones extremas de la emoción son una de las señales más obvias de que un padre puede tener una relación tóxica con su hijo. Un grito demasiado exagerado cuando no hay razón para ello, o un llanto desconsolado buscando apoyo en el niño, son comportamientos que pueden derivar en una crianza tóxica. Si ante la menor situación o falta de obediencia de tus hijos les gritas o los maldices, e inmediatamente te das cuenta que ha sido un exabrupto y te disculpas, puede ser un claro síntoma de que no sabes manejar tus emociones. Puede sucederte una vez, pero cuando es frecuente, es un claro síntoma de una crianza tóxica.

Un padre o madre tiene un comportamiento tóxico con su hijo cuando la ira gana en cualquier situación y no logran resolver un conflicto sino a través de la violencia y los gritos. Los niños aprenderán que no existe otra forma de resolver un problema, y que los mismos se resuelven a modo de peleas y pleitos.

Grant explica que además de los gritos excesivos, otra forma de crianza tóxica se da cuando los padres se apoyan demasiado en sus hijos. Si lloras frecuentemente frente a tus hijos buscando consuelo y sintiéndote una víctima de la situación, estás poniendo a tu hijo en un lugar que no le corresponde, y estás siendo un padre tóxico. No se trata de reprimir los sentimientos, sino de buscar una forma adulta de resolver los conflictos, sin tener que llevar una pesada carga emocional a los hombros de los niños.

Transmitir la toxicidad

Meredith Silversmith, terapeuta familiar, dice según el sitio She Knows, que la clave para una relación saludable entre padres e hijos es eliminar el comportamiento tóxico. Por ejemplo, un padre tiene miedo a volar en avión, y cuando su hijo habla sobre un viaje en avión, un padre tóxico compartirá sus preocupaciones y ansiedades porque es demasiado incómodo pensar que su hijo estará en un avión. Con el tiempo, el niño puede asumir estas preocupaciones como propias”, admite la especialista.

Por otra parte, esperar que un niño asuma un rol de adulto no es saludable y probablemente cause más problemas en el futuro. También, otro error común, que suele mostrarse como bienintencionado, es el que los padres cometen cuando proyectan sus propias aspiraciones y deficiencias en los niños en lugar de permitirles ser individuos. “A medida que el niño crece, se vuelve más independiente, y puede ser difícil para algunos padres adaptarse”, explica Silversmith. “En estas situaciones, un padre puede empujar continuamente a un niño a seguir los sueños del padre, o puede hablar y actuar como si sus deseos e intereses fueran del niño. En estas circunstancias, el niño puede comenzar a sentir que sus necesidades y deseos no son importantes “.

Los comportamientos tóxicos que tenemos como padres no siempre son tan evidentes, y la mayoría de las veces pensamos que lo hacemos “por el bien de nuestros hijos”. Por ejemplo, una madre que no quiere que su hijo estudie para ser músico, o un padre que insiste en que su hijo siga yendo a las clases de fútbol, o algún otro padre que se victimiza todo el tiempo diciéndole a su hijo ya mayor que ahora no tiene tiempo para su “pobre padre”.

Indicadores de alerta

Si estás siendo un padre o madre tóxico, hay ciertas señales que notarás en tus hijos y en tu propio comportamiento. Tomarlas a tiempo es fundamental para emprender el cambio y lograr una armonía en la relación.

  1. Tu hijo dice: “Nunca me escuchas”, (Tal vez sea cierto que no lo estás escuchando)
  2. Tu hijo se quejan de lo mismo varias veces. (¿Estás respondiendo a sus inquietudes?)
  3. Estás convencido de que el drama familiar es siempre culpa de otra persona (Pero puedes ser tú como madre o padre el problema en sí).
  4. Gritas demasiado
  5. Te apoyas demasiado en tus hijos (lloras en su hombro)
  6. Tus hijos comienzan a imitar tus comportamientos tóxicos
  7. No dejas que expresen sus emociones o minimizas sus sentimientos
  8. No le das su propio espacio, aduciendo que eres su padre o madre y sabes lo que haces
  9. Eres demasiado crítico y exigente (no aceptas errores).

Concientizarnos y actuar

El primer paso para dejar de ser un padre tóxico es el de tener la voluntad de querer cambiar y ser buenos ejemplos para nuestros hijos. Los especialistas aseguran que reconocer los patrones en nuestra vida personal es una forma de ver cómo estamos reproduciendo un mal comportamiento, y esto es un gran paso para cambiarlo.

A veces nos es difícil como personas salirnos de los patrones de comportamiento ya adquiridos en nuestra infancia, por lo que es fundamental buscar ayuda profesional si sientes que estás reproduciendo los mismos patrones en tus hijos.

Advertencia a padres que discuten frente a sus niños

Dificultad para leer las emociones

Un estudio realizado por la Universidad de Vermont, revela un importante dato sobre la manera que afecta a los hijos cuando los padres discuten frente a ellos.

La profesora Alicia Schermerhorn, autora del estudio, afirma que incluso peleas menores afectan directamente la perspectiva en que los niños puedan identificar las emociones extremas, también advierte que los niños que son tímidos son los más afectados por estas situaciones.

Por lo que el estudio concluye que los niños cuyos padres discuten son incapaces de leer las emociones después, pueden identificar aquellas extremas como muy enojado, o muy alegre, pero aquellas expresiones más sutiles son pasadas por alto, y se confunden.

El estudio

El trabajo de investigación se realizó con la presencia de 99 niños de entre 9 y 11 años, de los cuales, 56 eran varones. A los niños se les mostró fotografías de actores que representaban a parejas expresando distintos momentos de emociones, como felicidad, tristeza o neutralidad, y se les pidió que explicaran lo que observaban. También se les preguntó sobre cualquier conflicto entre sus padres, a su vez las madres de los participantes completaron un cuestionario sobre la timidez de sus hijos.

Las conclusiones fueron las siguientes:

Los niños donde el nivel de conflicto en el hogar es mínimo, podían describir cada estado de emoción de las fotografías sin ningún inconveniente.

Los niños cuyos padres discuten con frecuencia en la casa, podían reconocer las emociones extremas de las fotografías, pero no aquellas que mostraban neutralidad.

Las posibles razones según los que realizaron el estudio, es que los niños cuyos padres discuten con frecuencia, están más alertas a situaciones de conflictos, extendiendo esta percepción a cualquier muestra de emoción neutral. La consistencia del conflicto no permite diferenciar a los niños, cuando en verdad no existe un conflicto real.

Según la profesora Schermerhorn lo explica: “Pueden estar más sintonizados con las interacciones de enojo, lo que podría ser una señal para que se retiren a su habitación, o felices, lo que podría indicar que sus padres están disponible.

La timidez también es considerado un obstáculo para que los niños puedan identificar las diferentes gamas de las emociones”.

Consecuencias a futuro

Vivir estando en alerta constante puede causar en el futuro desestabilizaciones en la conducta de los niños.

En experiencias posteriores, la imposibilidad de leer emociones neutrales, puede causar un mayor daño de relación con pares o futuras parejas.

Los niños se sienten descuidados cuando viven bajo tanta presión.

Crecer bajo tanta tensión produce estados de ansiedad continuos.

Dificultad para regular sus propias emociones.

Conclusión

Es completamente normal que los padres tengan desacuerdos y discutan frente a los hijos, por esto la mayoría de los especialistas recomiendan que luego de la discusión, los padres conversen con los hijos y expliquen los motivos del desacuerdo, (de acuerdo a la edad, y la gravedad del problema), pero como sea se enseña a los hijos que las discusiones son para encontrar un mejor resultado de las cosas. Ahora cuando las peleas son constantes y agresivas, es necesario recurrir a ayuda terapéutica, con el fin de prevenir que además que los padres tienen un problema, estos comiencen a afectar a sus hijos.

5 Consejos para que tu niño deje el pañal más rápido

Enseñar a tu hijo a ir al baño no es una tarea fácil. Por eso hemos juntado algunos consejos de mamás expertas que te ayudarán a saber si tu hijo está listo y cómo motivarlo a ir al baño y dejar atrás el pañal.

¿YA ES HORA DE DEJAR EL PAÑAL?

Como papá el uso del pañal en un niño llega a ser estresante en cierto punto, en especial ahora que he leído por ahí que algunas mamás empiezan a enseñar a sus hijos a no usar pañal desde antes de que cumplen 1 año de edad. Y es que llega un momento en el que los niños ya no caben en los cambiadores… ¿es momento de quitarle el pañal?

La respuesta corta es: si tiene entre 2 y 3 años, sí, es momento. La respuesta larga es que es un tema tanto físico como emocional que no solo depende de la edad del niño sino de su madurez y de cómo sea su situación de vida. Por ejemplo, si tu hijo se acerca a los 3 años pero tiene un hermanito en camino (o uno muy pequeñito) es poco probable que sea el momento adecuado. El niño está pasando por un proceso emocional difícil al enfrentarse a lo que él considera como reemplazo así que intentarlo en ese momento puede terminar siendo frustrante tanto para él como para ti.

Algunas señales que puedes buscar en tu hijo para saber si está físicamente preparado para dejar el pañal son las siguientes:

Su pañal se mantiene seco por periodos de 2 horas o más.

Su pañal se mantiene seco después de una siesta.

Hace popó en horas determinadas o predecibles del día (por ejemplo, justo al despertar o justo después de comer).

Puedes adivinar que necesita hacer pipí o popó por sus gestos (o te lo puede decir).

Puede caminar de ida y de regreso al baño, quitarse la ropa y volvérsela a poner.

Puede seguir instrucciones verbales simples.

Se siente incómodo con un pañal sucio o mojado.


Tratar de empezar antes de que tu hijo esté física y emocionalmente preparado para el cambio puede resultar contraproducente. Así que sé paciente, ya llegará el día en el que puedas empezar.

EL PROCESO

Si sientes que tu hijo ya está listo para dejar el pañal sigue los siguientes pasos para el entrenamiento:

1. Empieza con sesiones en la mañana y en la tarde. Quítale el pañal y déjalo seguir con sus actividades normales (comer, tomar agua y/o jugar), pero asegúrate de sentarlo en el baño cada 15 minutos. Al terminar la sesión ponle nuevamente el pañal. Repite la sesión en la tarde.

2. El tercer día comienza con una sesión del día completo. Lo ideal es que salgas de casa lo menos posible, pero si necesitas salir asegúrate de llevar contigo su bañito entrenador.

3. Deja que tu hijo ande libremente por la casa encueradito. Si no tiene un lugar dónde hacerse pipí o popó lo más probable es que lo haga en el baño.

4. No te olvides de darle una recompensa cada que vaya al baño o te avise que quiere ir al baño (pueden ser galletas, estampas o cualquier otra cosa que llame su atención).

5. Limita los líquidos una hora antes de dormir. Aunque al principio debes únicamente enfocarte en entrenarlo de día, si limitas los líquidos seguramente amanecerá seco y te será mucho más fácil quitar el pañal entrenador de noche.

Una vez que inicias el proceso tienes que pensar que tu hijo tendrá accidentes (y no solo uno, sino muchos). En caso de un accidente evita regañarlo, los accidentes son comunes incluso hasta 6 meses después de que inicias el proceso. Sin embargo, si notas que su conducta no es un accidente sino una acción deliberada para llamar tu atención, seguramente será momento de ponerle pausa al proceso y llevarlo con el médico para pedir su opinión.

Soluciones para la mamitis aguda

Llora si su papá intenta vestirle, se niega en redondo a quedarse con los abuelos… Sólo quiere estar con mamá y no separarse de ella. ¿Es normal? ¿Se le pasará? ¿Qué se puede hacer? Descubre cómo solucionar la mamitis.

Cómo solucionar la mamitis

La mamitis o apego excesivo de un niño hacia su madre se resuelve, sobre todo, con paciencia y cariño. Esa es la solución que recomiendan los expertos, ya que en la mayoría de los casos suele tratarse de fases transitorias que se superan con una actitud segura y positiva por parte de los padres.

Es importante que ambos progenitores estén de acuerdo en el plan de acción, ya que estos comportamientos infantiles pueden desencadenar reproches y enfados en la pareja, al sentirse el padre desplazado por una madre demasiado omnipresente y un hijo que no le hace ni caso.

Lo primero que habrá que averiguar es qué nos está queriendo decir el niño con su actitud: ¿está intentando imponer su voluntad o necesita que lo aseguremos? Habrá que adaptar la solución a la respuesta con la mira puesta en fomentar su autonomía personal y la seguridad en sí mismo. Al igual que cuando empieza la guardería o el colegio, lo mejor es que la separación madre-hijo sea progresiva.

Si está atravesando un momento difícil, de cambios o nuevos miedos, no dudes en estar a su lado, tu presencia es realmente necesaria. También se puede ceder en alguna ocasión a sus demandas de exclusividad, ¡un día es un día!, pero recordad que las normas en casa las ponéis vosotros, no él, y que no puede decidir quién le va a buscar al cole, quién le ata los cordones de los zapatos, o quién le da de merendar.

Así, poco a poco, el pequeño irá aprendiendo a separarse de su madre/padres. Un camino que también deben recorrer los padres, ya que la dependencia y la sobreprotección constituyen una trampa tentadora. Aunque un niño que adora a su madre pueda resultar halagador, a la larga resulta problemático y desemboca casi siempre en niños tiranos. Facilitar que se maneje por sí mismo e irle a la par retirando los apoyos innecesarios constituye uno de los aspectos más difíciles –y satisfactorios– de la educación.

Consejos prácticos frente a la mamitis
Estos consejos te ayudarán a reducir poco a poco el nivel de apego excesivo del niño, para terminar definitivamente con la mamitis:

En casa: es el lugar donde se siente más seguro y cómodo. Mediante juegos y carantoñas –o lo que se te ocurra– puedes ir poniendo distancia entre ambos: tú en una habitación y él en otra mientras hace algo que le gusta y le sigues hablando con cariño. Evita exasperarte; resulta contraproducente en estos casos.

Las personas del entorno: su padre, los abuelos, los tíos, tienen que comprender que el niño no los está rechazando, sino que se siente inseguro. Explícaselo y entre todos pensad cómo atajar esa dependencia de forma progresiva. Las actividades diarias, por ejemplo, las podéis hacer entre los dos miembros de la pareja, dejando que sea su padre quien tome las riendas entre juegos y risas.

Si te tienes que ausentar: si es posible, conviene ir preparando el terreno con pequeñas separaciones no traumáticas, graduales, y que se asocien a actividades que le gusten al niño, como quedarse con un abuelo o ir a la piscina. Siempre es mejor opción dejarlo con alguien y en un lugar que conozca –abuelos, en tu propia casa, o en casa de los abuelos–. Despídete siempre de él con una sonrisa y dile cuándo vas a volver en un tono tranquilo y firme.

No alargues demasiado este momento.
Se pueden usar pequeñas recompensas si, poco a poco, va logrando despegarse un poco. Si el problema no cede, lo mejor es acudir a un especialista que marque las pautas que debes seguir.

Un papá primerizo cambia un pañal y su reacción es graciosísima

Amos está en el deber de papá mientras su esposa, Emily está ausente.Todo iba bien hasta que llegó el desagradable momento de cambiar un pañal.

Al ser un padre novato, no está muy seguro de lo que conlleva esta experiencia.Pero como su esposa no está, no puede evitar la tarea.Tiene un trabajo que hacer y ninguna tarea es demasiado para este padre.O eso pensaba él.

Crédito: Facebook / Amos Wilfer.

Él saca un pañal nuevo antes de comenzar con la parte seria de la tarea.Las cosas parecen ir bastante bien y no se sintió abrumado por la presión.Hasta que echó un vistazo al pañal sucio para ver qué le esperaba.Se toma su tiempo para preparar el pañal nuevo al desplegar las alas y estirar las esquinas. Él sabe lo que le espera porque verificó la situación antes de empezar.

Crédito: Facebook / Amos Wilfer.

Ahora, su hijito tenía un pañal muy apestoso y no creo que papá estuviera preparado para esa cantidad.Agarra las toallitas para limpiar el trasero de su hijito.Y luego, de repente, le dan arcadas para vomitar.Él trata de soportar la difícil situación cantando y bailando mientras continúa limpiando, pero eso no fue una distracción lo suficientemente eficiente.Literalmente tuvo arcadas y deseos de vomitar durante todo el proceso y fue muy divertido.

 

Crédito: Facebook / Amos Wilfer.

Con cada cambio de toallita, él tiene arcadas y respira aire fresco.Ese pequeño y dulce bebé no tiene idea de que su padre tiene una nariz sensible y un estómago débil.Pero después de algunas toallitas más, Amos finalmente terminó y envolvió a su bebé con el pañal limpio.¡Pero escuchar la graciosa charla de ánimo que él se da a sí mismo mientras realiza la tarea te hará reír bastante!